La confianza es la disposición que una persona tiene a depender en alguna medida de las acciones y decisiones de otra, en una situación en la que no es posible evitar el riesgo.

Es como un “pegamento” que aumenta la cohesión, reduciendo la fricción y con ello aumenta la fluidez en las relaciones con otros.

Cuando existe confianza el conflicto, la crisis y el cambio propios de cualquier ambiente humano se vuelven más llevaderos y existe mayor optimismo y expectativa de que juntos, podemos alcanzar los objetivos de mejora a los que siempre queremos llegar. Entonces no sólo basta con fijar objetivos y hacer planes para el desarrollo de un mejor ambiente; la confianza antes que todo, es crucial, es la primera piedra para ello.

Se ha mostrado que cuando existen relaciones de confianza al interior de un grupo humano (escuela, familia, empresa, entre otros) se ven beneficiados diferentes procesos:

  • Aumento de la colaboración entre todos los actores que constituyen el grupo.
  • Mejora de la percepción de eficacia colectiva, donde los miembros de la comunidad creen que como grupo son capaces de influir positivamente en el logro de metas y objetivos.
  • Aumento del cuidado de las relaciones entre cada miembro del grupo haciendo que cada uno de ellos es un “ser confiable”

En pocas palabras, la confianza convierte a los grupos humanos en lugares más propicios para la convivencia fecunda porque cuida todos los aspectos que nos constituyen como individuo y grupo.

Los lazos afectivos, la apertura comunicacional y la integridad son algunos de los aspectos que un grupo humano percibe y siente cuando éstos se han instalado como un “un sistema de relación” donde la confianza actúa como “lubricante”.

Es tarea de quien lidera un grupo humano ( sea madre, padre, director, profesor, gerente, entre otros) el crear y cuidar el clima de confianza logrado, ya que sólo de esa manera será un activo importante que ayudará a su grupo alcanzar los valores que persigue. La confianza es una práctica cada día más importante no sólo en quien encabeza un grupo humano sino en quienes integran el grupo.

Deberá considerarse 7 pilares claves para construir confianza:

 

  1. Claridad: Transmitir mensajes claros.
  2. Compasión: Pensar más allá de sí mismo.
  3. Carácter: Hacer lo correcto por difícil que sea esto.
  4. Competencia: Mantener una mente abierta a variadas miradas.
  5. Compromiso: Actuar con sacrificio y tenacidad, sobreponiéndose a la adversidad.
  6. Conexión: Conectarse con los demás desde la cercanía, escucha y sinceridad.
  7. Contribución: Cumplir con lo que promete, dedicando tiempo y energía para el logro de resultados.

Autora: María de la Paz Díaz 

Encargada de Extensión Humaniza Coaching

 

 Aprender a construir confianza permite:

  1. Crear buenos ambientes de convivencia, en el hogar, en el trabajo, o en cualquier lugar donde se reúnan personas por un motivo común.
  2. Facilita lograr los objetivos a nivel individual y grupal.
  3. Promueva el crecimiento personal y profesional.
  4. Mejora la salud mental
  5. Finalmente, contribuye a mejorar la salud. BONNE SANTÉ