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El tiempo a tu favor

El tiempo es relativo y manejarlo con sabiduría es una gran herramienta de bienestar. El calendario, el reloj, la agenda, están para servirnos, ahora juntos en aplicaciones y tecnología aplicada.

Nos proponemos actividades y metas, manejamos rutinas e inconvenientes, descansamos y tenemos momentos donde podemos olvidar que el tiempo pasa; sin embargo, las distracciones, presiones, imprevistos y demandas, a veces ponen a esta estructura natural, nombrada y calculada por seres humanos, aparentemente en nuestra contra.

Vale la pena revisar cómo nos sentimos en relación al tiempo y asegurarnos que sea un aliado diario para optimizar el bienestar.

En este artículo se proponen algunas estrategias para ser eficientes, disfrutar más de actividades y el descanso, y vivir en un balance saludable. Algunas sugerencias, que vienen de la ciencia, son:

  • Ten una agenda flexible, donde puedas planificar con estimados reales del tiempo las actividades a realizar. Date tiempo para preparar y revisar lo que haces y harás cada día.Erik Barker, cuenta en su blog sobre Cal Newport, profesor de Georgetown University, autor de más de 5 libros y un blog, padre de niños pequeños, increíblemente eficiente, cumpliendo con una agenda hasta las 5:30 de la tarde, enfocado y sin distracciones. A partir de esa hora, se dedicaba a sí mismo y su familia. Su secreto es manejar asertivamente los tiempos: agendar de las 5:30 pm hacia la mañana sus tareas laborales, revisar su agenda semanal y seguirla lo más fiel posible.*
  • Evita retener los pendientes en tu cabeza o en listas por todos lados. Sea física o virtual maneja una sola agenda que tengas a la mano con todos lo que tienes que hacer. También puedes tener una lista de cosas no prioritarias para cuando tengas tiempo libre, cada vez que te deshagas de estos, tendrás más energía disponible.

,«el cerebro humano está hecho para generar ideas, no para re-tenerlas»* David Allen

  • Prepárate con anterioridad y calcula qué necesitarás y a qué hora debes salir de casa, arreglarte, preparar algo o lo que sea, para evitar retrasos. Considera tiempos de traslado, espera, descanso.*
  • Asegúrate de que haya coherencia entre tu agenda y tus prioridades. Si la salud es lo más importante, no comas de apuro, no atiendas el celular hasta altas horas de la noche o te saltes el ejercicio por días y días.
  • Prioriza 2 o 3 actividades que lograr en el día, si tienes que dejar algo para mañana, relájate y vuelve a agendarlo. *
  • Acuérdate de olvidarte de todo lo demás. Sea en una caminata por un paisaje increíble, la compañía de alguien amado tomando un café, una serie que te fascine, una visita a alguien especial, tiempo de escuchar música, meditar o disfrutar el silencio, agenda momentos fuera de las preocupaciones del día a día.
  • Toma vacaciones. Invierte en recargarte, identifica qué te da energía, optimismo, vitalidad, y dale espacio en tu vida.*
  • Permítete decir que no, a veces el costo de oportunidad al no hacerlo es enorme. En algunas culturas, cuesta trabajo declinar alguna invitación, favor o petición. Es clave aprender a hacerlo con cordialidad y ser dueños de las decisiones sobre nuestro tiempo.
  • Recuerda estar presente, enfocado en una cosa a la vez.* Pon el celular en modo avión cuando quieras dejar de estar pendiente, en caso de algo urgente, te llamarán. Cierra otras ventanas y correos al momento de trabajar en algo en tu computador. Asigna tiempo para ver emails y deja la bandeja de entrada vacía. Ten también en la agenda momentos para redes sociales, sin estar pendientes de esto todo el día. Evita suscripciones que no aportan.
  • Forma hábitos que en alianza con el tiempo demandan poca energía y generan bienestar. Dejarás de gastar tiempo y energía en decidir qué hacer y lo invertirás en repetirlo hasta que sea automático y gratificante.

La intención es construir un hábito a la vez, simple, específico, medible y ubicarlo en tu cotidianidad, generar acción y no frustración.

Si no se consigue al primer intento, se auto-compasivo, sin juzgarte y retomando el hábito, con algún conocimiento de cómo funcionará mejor. Toma en cuenta un detonador o recordatorio en la rutina para hacerlo y una recompensa cuando estés avanzando. Da pasos pequeños y persistentes con el soporte de otras personas y tecnología amigable para darte seguimiento, conocimiento y reconocimiento.

En conclusión:

Manejar el tiempo con sabiduría: tener una agenda con límites y prioridades, evitar distractores y apoyarse en la tecnología y otras personas para generar hábitos sanos y perdurables, enriquece la experiencia de vida humana: salud, productividad, satisfacción y felicidad integral. La ciencia pone a disposición conocimientos y herramientas para hacerlo de manera divertida, sencilla y sustancial, usémoslo para evolucionar.

Por: Carmen María Vallejo, Habits Coach & Research.

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BONNE SANTÉ